
Enfermedad Arterial de los Miembros Inferiores
CLAUDICACION Y AMPUTACION: HERALDO DE LO INDESEABLE.
Siento dolor cuando camino o subo escaleras. Dicha afirmación, planteada por algunas personas, puede representar un signo de alarma, que anuncia la presencia de enfermedad arterial importante en uno o varios de los lechos arteriales, en un individuo determinado. Dicho dolor puede corresponder a lo que es conocido en medicina como claudicación intermitente de los miembros inferiores, la cual, en una porción importante de los casos, se debe a la presencia de obstrucciones arteriales: la arteria aorta, las arterias ilíacas, las femorales o las arterias por debajo de la rodilla (tibial anterior, tibial posterior y peronea)
En términos generales, la enfermedad obstructiva en las arterias de las piernas, es conocida como enfermedad arterial periférica de los miembros inferiores. Dicha enfermedad, está relacionada con los mismo factores de riesgo que los de la enfermedad de las arterias cardíacas: colesterol alto, diabetes, cigarrillo, antecedentes familiares, hipertensión arterial. En consecuencia, con frecuencia, las dos enfermedaddes coexisten, por lo que toda persona con una clínica de claudicación de los miembros inferiores, debe ser evaluado integralmente, investigando posibles alteraciones de la circulación arterial tanto en las piernas como en el corazón, a traves de un examen físico adecuado y la realización de pruebas complementarias; como el eco arterial de los miembros inferiores, el ecocardiograma y la prueba de esfuerzo.
El tratamiento de la enfermedad arterial periférica de los miembros inferiores, se basa en el uso de medicamenos como los antiagreganes plaquetarios, medicamentos para disminuir el colesterol, para controlar la tensión aretrial, para controlar la diabetes. En ocasiones, dbe asociarse el uso de anticoagulantes.
La enfermedad arterial periférica de los miembros inferiores puede evolucionar para peor, limitando severamente la capacidad para caminar de la persona, pudiendo llegar, en casos extremos, a dolor en reposo, la aparición de úlceras, la pérdida de tejido. Los casos muy avanzados, conocidos con la terminología de miembro críticamente isquémico, pueden terminar en la amputación del o de los miembros afectados.
Entre los pacientes que han sido sometidos a una amputación, el 50 %, fallece en el primer año después de la misma, debido a la inamovilidad del paciente o al estado de depresión de éste. Lo alarmente en estos casos, es que alrededor del 80 % de los pacientes que son amputados, debido a enfermedad arterial de las piernas, no han sido sometidos a una angiografía o una angiotomografía, para diagnosticar con precisión la localización y la extensión de la enfermedad y, lo que resulta más importante, saber si mediante un procedimiento endovascular (con cateteriamo y dilatación de las arterias) se puede lograr reestaurar un flujo de sangre suficiente hacia el miembro afectado, para evitar la amputación.
En el presente, se cuenta con una serie de instrumentos, los cuales nos permiten lograr abrir una o varias arterias en la pierna afectada: balones, aterotomos, catéteres láser. La restauración de un flujo sanguíneo adecuado se traducirá en la preservación del miembro y con ello, una mayor sobrevida y una mejor calidad de vida para el paciente.
Cuando tenga dolor en las piernas al caminar, piense en su corazón. La enfermedad arterial puede coexistir en ambas partes. Ante ese signo de alarma, consulte con un médico cardiólogo, quien lo evalué integralmente. Un miembro críticamente isquémico no necesariamente significa amputación.
La amṕutación ha de ser el último recurso. El norte: salvar el miembro afectado.